miércoles, 10 de abril de 2013

Carta a mi Papitín

Ahora estoy aquí, delante de una página en blanco que no sé por dónde empezar. No es habitual. No suele pasarme que me quede sin saber qué decir.

Tengo el corazón encogido por una odisea de sensaciones que no sé cómo encajar, ni sé cómo ordenar.

Me preparé toda mi vida, casi desde que tengo conocimiento, para este momento. Sabía que tenía que llegar. Muchos años pasaron viendo cómo tu vida se consumía tras cada suspiro en tu afán por calmar una sed que nunca iba a saciar. Vi cómo el deterioro se asentaba en nuestra vida sin tener intención de marchar. Intenté paralizarlo todo como si fuera una heroína. Lo intenté de muchas maneras. Quizá no las suficientes, quizá no las adecuadas. Pero al menos me queda la conciencia de que lo intenté. Tengo tantos sentimientos encontrados que no siento ninguno de mis costados.

Nada fue suficientemente fuerte para ti en la vida como para luchar contra algo que tenía solución.

Pero no te guardo rencor. Es cierto, que no fui feliz; pero sé que ahora cuando te recuerdo se pone una sonrisa en mi cara. Recuerdo los momentos buenos que me diste. Recuerdo cuando se nos colaban los niños en Eurodisney y me llevabas corriendo a todas las atracciones para que pasáramos los primeros y nos diera tiempo a verlo todo. Recuerdo el rock & roll que te marcaste con mi tía en su boda que dejaste a todos boquiabiertos. Recuerdo cuando me venías a buscar a las discotecas por la noche porque se me habían roto los tacones de las botas, y cuando te colabas en los sitios donde yo estaba porque pensabas que podía ser peligroso por la cantidad de gente. Recuerdo que tú fuiste el causante de que me gustara Agatha Christie cuando me diste el libro de los Diez Negritos para leer. Recuerdo las cosas que me decías sobre cómo tratar a los hombres en la adolescencia. Recuerdo las historias que inventabas de Lucas. Recuerdo las ilusiones que tenías por muchas cosas pero que nunca pudiste acabar, porque aunque te hacían feliz, sólo era una felicidad pasajera. Recuerdo porque es lo único que me queda ya.

Recuerdo muchas palabras tuyas. Recuerdo cuando me oíste llorar una noche y viniste a mi habitación a preguntarme qué me pasaba y te dije que me daba miedo la muerte y el cambio, el que las personas que en ese momento estaban en mi vida un día no estuvieran. Y me dijiste que la muerte era sólo un paso más en nuestra vida, que no teníamos que tener miedo y que tenía que verlo como algo natural; ya que las personas que estaban en nuestra vida y nos querían permanecerían con nosotros.

No sé si eso es cierto papá, sólo espero que estés donde estés hayas encontrado aquello que aquí no pudiste encontrar y que el día que volvamos a vernos allí donde estés podamos disfrutar de la vida que aquí sólo tuvimos de manera intermitente. Decirte que aunque te parezca mentira, y quizá nunca te lo creyeras, me haces falta, cada día que pasa y, sólo sé, que ya no puedo marcar tu número.

Y aunque llore, no te apures, porque sé que estés donde estés, algún día te encontraré y podré decirte todo esto y mucho más, todo lo que se nos quedó en el tintero, todo lo que quizá nunca te dije, y ante todo, espero decirte que me perdones todo el mal que pude hacerte y que, aunque nada haya salido como esperaba, te perdono porque eras, eres y serás mi padre. Y eso, ni la muerte, nos lo podrá quitar.

Te quiero, hoy y siempre.

lunes, 8 de abril de 2013

La respuesta no es la huida

Vuelvo aquí después de una época muy mala.

No quiere decir que vuelva porque esté bien, pero vuelvo porque la vida sigue, porque hay que continuar.

Vuelvo con una canción que me da energía y me recuerda lo que soy.... Luchadora por naturaleza.


Quisiera cambiar las cosas, pero hace tiempo que aprendí que no se pueden cambiar, sólo me quedó adaptarme a mi realidad.

viernes, 4 de enero de 2013

Feliz 2013

Despedimos el 2012 y como todos los años solemos hacer balance de lo que hemos vivido, lo que hemos dejado atrás, lo que tenemos por delante; y como norma general, nos quejamos y esperamos que el año que entra sea mejor que el que acabamos de dejar atrás.

Para mí es darme cuenta del paso del tiempo. No sé si os pasará lo mismo a vosotros, pero cuando era más pequeña esperaba estas fiestas con muchísima ilusión. Era la época del año donde toda la familia hacía un esfuerzo y se juntaba para pasarlo bien y jugar a diversos juegos hasta las tantas de la mañana. Es momento de recordar a personas a las que añoro que ya no están. Recuerdo a mi abuelo que me llamaba "Moni" desde la habitación para que fuera a verle, recuerdo a mi tío Fernando y aquellos Reyes en los que no me trajeron lo que yo había pedido cómo se enfadó, recuerdo a mi Tata y a Felipe, que siempre cuidaron de mí cuando era pequeña y a los que les dí más de un disgusto, a mi tía Cándida que venía desde Mallorca todas las navidades y se instalaba en casa de mi abuela a pasar las fiestas, a mi tía Encarna que siempre venía con 500 pesetas que para mí eran una fortuna... A partir del 2003 también me faltó mi amigo Raúl. Este año que entra hará 10 años que no está entre nosotros y la verdad es que espanta ver cómo ha pasado el tiempo casi sin darnos cuenta.

Ahora las fiestas ya no son lo que eran, la mayoría de la gente sólo se preocupa de pensar en quien falta o lo mal que le va la vida y no les apetece celebrar nada, ni disfrutar de nada.

Yo, este año y como propósito para el 2013, voy a hacer balance hacia lo positivo. Es verdad que podría decir que este ha sido uno de los peores años de mi vida. No ha sido bueno, es cierto. Echo mucho de menos a mucha gente que siempre estará en mi corazón, y he pasado por cosas que ojalá no hubiera vivido ni obligado a vivir a gente que me quiere. Pero soy feliz. Tengo un hijo precioso, una pareja estupenda, amigos que me quieren y familia con la que poder disfrutar de momentos futuros que seguro se presentan mágicos. Quiero creerlo así, necesito creerlo así. Y lo que más deseo en este mundo es transmitir a mi hijo ese positivismo. Quiero que crea que hay un futuro mejor, quiero que sienta que sus padres le quieren con locura y harán lo que sea porque él sea feliz. Quiero que disfrute de las navidades y que crea en los Reyes Magos, porque me he dado cuenta de que mientras lo haga será más feliz y, ante todo, niño; porque para crecer tiene el resto de la vida.

¡¡¡¡Feliz 2013, os deseo lo mejor!!!!!! Os quiero.

martes, 4 de diciembre de 2012

Amar

Muchos creen sentir amor. Muchos se atreven a decir que quieren a alguien más que a nada en el mundo. Son demasiados los que se atreven a gritar que aman profundamente y se comparan con amores de películas que, dicen, durarán eternamente...

Yo fui así de osada.

Pero un día te das cuenta de que amar es mucho más que lo que has sentido. Un día descubres que amar no es decir te quiero y sentarte al lado de esa persona con la que eres feliz en el sofá a ver esa película que te encanta. Un día una bofetada de mar se acerca hasta tu cara para refrescarte y demostrarte realmente lo que es amar....

Yo sentí esa bofetada.

Y ahora sé, que amar es sentir que quieres amar. Amar es apoyarte en esa persona a la que ayer amabas y darte cuenta de que oyes los latidos de sus sentimientos, los que antes no te habías parado a escuchar. Amar es perdonar y ser perdonado. Amar es, no abandonar cuando el corazón te da la espalda y te clava un puñal en señal de lo que fue. Amar es superar los baches de la mano de ese ser que ha decidido amarte y estar a tu lado. Amar es saber que somos imperfectos y mejorar. Amar lo es todo sin importar cómo, cuándo y por qué.

Ese día descubres que el amor de película existe. Y descubres que amar reconforta los corazones, pero también duele. Ese día descubres que no sólo quieres sentarte al lado de esa persona en el sofá para ver esa película que tanto te gusta, sino que quieres seguir amándole mientras vivas y envejecer con él. Ese día, tu corazón se abre para descubrir la verdadera forma de amar, ese día eres plenamente feliz, ese día puedes amar y ser amado con la seguridad y garantía de que será eterno.

Ese día, para mí, ya ha llegado.

Buscando a la esposa perfecta de Amber Lake


Editorial: Kiwi Romántica
Páginas: 198
ISBN: 9788494050732


El amor no pasa de moda. Da igual la época en la que te encuentres. Antes no lo entendía bien. Creía que se amaba de distinta manera antes que ahora, y que en un futuro mis hijos amarán de otro modo distinto al que yo he amado. Me pasaba que cuando mi abuela me contaba historias sobre su relación con mi abuelo, me sacaba de quicio, no lo entendía... Pensaba la típica frase de: "si eso me pasara a mí", y me cargaba de razón pensando que tenía razón. Pero me equivocaba. El amor y la pasión es igual siempre, siempre que exista. Esta novela comienza en el año 1831 y cuando lo leáis, porque os recomiendo que lo hagáis, os daréis cuenta de que sólo distan los años entre una época y otra, pero no en las sensaciones que sentían, sentimos y sentiremos cuando encontramos a la persona que nos hace enloquecer, y que es difícil controlarse cuando sucede. Lo que mi abuela no me contó casi seguro, es que ella tampoco se controlaba....

Sinopsis: Charlotte Wilcox, hija de un baronet sin fortuna, ha vivido con su padre en una pequeña aldea desde que su madre murió siendo una niña y, aunque se siente feliz en su hogar y no le preocupa el hecho de permanecer soltera a sus veintitrés años, es presionada por sus familiares para encontrar un marido que la mantenga.Con ese fin viaja a Bath, donde su tía Margaret se encarga de instruirla para que consiga una adecuada oferta de matrimonio. A Charlotte, las estrictas normas por las que se rigen los miembros de la sociedad aristocrática le parecen absurdas y anticuada, temiéndose que nunca conseguirá convertirse en la esposa perfecta que su tía pretende y que todo caballero desea. En el primer baile al que asiste conoce a Edward Holne, vizconde de Eversley y cualquier norma que su tía le haya podido enseñar, será inútil ante la atracción surgida entre ambos.

No puede faltar de tu biblioteca particular

domingo, 25 de noviembre de 2012

Voy a tu puerta para verte de nuevo

I come to your door
to see you again
but where you once stood
was an old man instead
I asked where you'd be
he said
"she's moved on you see
all I have is a number
you'd better ask her not me"
so I picked up the phone
and dialled your number
not sure to put it down or speak
then a voice I once knew answered
in a sweet voice
she said hello and then paused
before I began to speak
babe (babe) I'm here again (I'm here again)
I tell you I'm here again (babe)
where have you been (where have you been)
babe (babe) I'm back again
I tell you I'm back again (babe)
where have you been you held your voice well
there were tears I could tell
but where were you now
was you gonna tell me in time
just give me a town
and I'll be straight down I've got so much to tell you
about where I have been
as I walk down your road
I can't wait to be near you (I) I can't keep (I) the feeling inside
(I can't keep it inside)
as I stand at your door
you answer in a sweet voice
you say hello then pause
before I begin to speak babe (babe) I'm here again (I'm here again)
I tell you I'm here again (babe)
where have you been (where have you been)
babe (babe) I'm back again
I tell you I'm back again (babe)


where have you been as you looked away
I saw a face behind you
a little boy stood at your door
(boy stood at your door)
and when I looked again
I saw his face
was shining
he had my eyes (my eyes)
he had my smile (my smile) babe (babe) I'm back again (I'm here again)
I tell you I'm back again (babe)
I'll be here for you
(where have you been) babe (babe) please take me back (I'm back again)
take me back (babe)
back home again babe (babe) please hold me close (I'm here again)
hold me close (babe)
like you used to do (where have you been) babe (babe) just me and you (I'm back again)
you and me (babe)

Canción Babe por Take That

Viví

Nací cuando ella me besó, morí el día que me abandonó, y viví el tiempo que me amó

Película En un lugar solitario

El matrimonio

Un matrimonio va al médico y tras examinar a la mujer, el médico le dice al marido:
-La verdad es que no me gusta el aspecto de su esposa.
-Ni a mi, pero su padre es rico.

Si no tienen sentido del humor que se vayan del pueblo Gila

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Lo más grande que he visto últimamente


Pedazo de actuación de Santiago Segura en Tu cara me suena. Merecida victoria y eso que Daniel Diges se lo puso complicado con su imitación a Montserrat Caballé. Aún así, de lo mejor que he visto en el programa, por lo divertido y lo bien hecho. ¡¡¡Gracias por hacernos pasar un buen rato!!!

lunes, 29 de octubre de 2012

Los príncipes azules también destiñen de Megan Maxwell


Editorial: Versátil
Páginas: 424
ISBN: 9788492929641

Sinopsis: ¿Existen las segundas oportunidades en el amor? Adéntrate en la historia de Sam y Kate, de Michael y Terry, un cuento de hadas que se convierte en una pesadilla, una pesadilla que se convierte en un cuento de hadas, dos amantes destinados a reencontrarse a pesar de las trabas que les impone la vida. Una novela en la que los príncipes azules destiñen, pero las princesas también… ¿Te atreves a descubrirla?

Este libro me lo he leído en escasos dos días. Bien es cierto que he aprovechado mis momentos de cama (por enfermedad malpensados) para poder engullir libros y poder superar el encierro entre cuatro paredes, pero aún y con esas... creo que a todo el mundo le pasaría. Es un libro muy dinámico. No se anda por las ramas ni te tiene capítulos y capítulos esperando a que pase algo de acción. No ¡Qué va! Desde el principio te introduce en la trama, y rápidamente en otra, y después en otra, todas relacionadas entre sí, para acabar dándote una moraleja... Que cuando hay amor, todo se supera. El tema principal es arriesgado y me parece muy correcta la forma que tiene de tratarlo. No hay tapujos y en definitiva como dice la sinopsis... Los príncipes azules destiñen pero las princesas también... Asumida esa condición por ambas partes de la pareja, se puede comenzar la segunda oportunidad.... Me ha gustado mucho.

No puede faltar de tu biblioteca particular